En su nuevo álbum, el decimoprimero ya de su carrera, Architects nos ofrecen un clínic de cómo entender el metal del siglo XXI, llevando su sonido a campos más amplios sin diluir su personalidad.
En sus más de 20 años de trayectoria, la banda británica no han parado de trabajar con una colección de discos solventes -en los que podemos contar muy pocos pasos en falso- y unos directos que se cuentan por victorias. Todo ello ha construido una base de fans sólida, cada vez más numerosa y una carrera sólida que a estas alturas está a prueba de cualquier reto que la vida les ponga por delante. La pérdida del guitarrista Tom Searle, su cerebro creativo hasta entonces, en 2016 sirvió de punto de inflexión vital y artístico. Holy Hell (2018), For Those That Wish To Exist (2021) y the classics symptoms of a broken spirit (2023) formaron una especie de trilogía evolutiva hacia lo que encontramos en este The Sky, The Earth & All Between (2025), un álbum que abordan todo su espectro musical sin complejos, ni ataduras.
Tras la salida del guitarrista Josh Middleton para centrarse en Sylosis, los cuatro de Brighton han encontrado en Jordan Fish (el ex teclista de Bring Me The Horizon ya consagrado como productor) al aliado perfecto para llevar a buen puerto ese objetivo. El disco contiene los riffs de guitarra y los breakdowns más heavys que hayan grabado jamás en contraste con lo más accesible y facilón que les hayas escuchado.
En The Sky, The Earth & All Between, Architects se despojan de cualquier complejo y se ponen a la obra nada más comenzar el disco; el trío imbatible inicial ‘Elegy’, ‘Whiplash’, ‘Blackhole’ es arrollador. Son capaces de abordar sonidos más actuales sin despeinarse en temas como la frenética ‘Brain Dead’, en la que colaboran House Of Protection, la extraña ‘Evil Eyes’ bebe de los ritmos sincopados y oníricos de los Deftones más agresivos o ‘Landmines’ que, con un riff, coro y melodía canónicas, es realmente adictiva. Pero en temas como ‘Seein Red’ y ‘Curse’ te vuelven a colocar en el sitio, demostrando que los ingleses son una auténtica bola de demolición.
El trabajo a la batería de Dan Searle es titánico, Sam Carter se muestra pletórico a la voz, con una versatilidad capaz de soltarte unos “bleghs!”del averno y regalarte los oídos con su voz más melódica y sensible y Jordan Fish vuelve a hacer de las suyas afinando aspectos que ya habían trabajado en el pasado. Seguramente, su participación debe tener mucho que ver en los temas más abiertamente pop como ‘Everything Ends’ o ‘Chandelier’ o los más experimentales, como el medio tiempo con vocación grandilocuente ‘Broken Mirror’ y la más industrial ‘Judgement Day’ con voces de la americana Amira Elfeky.
Architects han entregado su disco más variado, entendiendo que para traspasar barreras, el metal tiene que sonar tan accesible como bruto. Para sorpresa de nadie, siguen evolucionando, pero han dado con la tecla para encontrar ese equilibrio entre contundencia y accesibilidad. Aquí encontrarás lo de siempre -corregido y aumentado- y algunas cosas nuevas que te harán fruncir el ceño, pero la balanza se decanta del lado vencedor. ¿Su mejor disco hasta la fecha? Querido lector, tú tienes la respuesta.
JOAN CALDERON