Quien esperase que Boston Manor se dedicaran a copiar la misma fórmula con la que tanta notoriedad consiguieron con su debut Be Nothing en 2016, se equivocaba. El quinteto británico ha evolucionado en sólo dos discos lo que a muchos otros les cuesta tres o cuatro.
Otra cosa es por qué tantos grupos interpretan que evolucionar significa acercarse a sonidos más mainstream, pero eso sería otro debate. Lo que es una realidad es que Welcome To The Neighbourhood ya no puede etiquetarse dentro del género del punk pop como su predecesor y que, desde su mismo concepto, muestra una ambición mucho mayor. Ideado como una reflexión sobre la decadencia sufrida por su ciudad natal Blackpool a través de un prisma algo fatalista, saca provecho a aquella máxima de que no hay nada más universal que hablar sobre algo local y acaba convirtiéndose en una metáfora sobre el fin del Estado del Bienestar tal y como lo conocemos.
Todo esto viene servido con sonido rock modernizado que se sitúa en un punto intermedio entre You Me At Six, Muse, Young Guns, Angels & Airwaves y Nine Inch Nails con más presencia de teclados, efectos y una producción más sofisticada y electrónica. En medio de todo esto, el vocalista Henry Cox modula más que bien el mensaje de las canciones con el atractivo melódico del que sin duda gozan estribillos como los de ‘Bad Machine’, ‘Flowers In The Dustbin’, ‘Halo’ o ‘Digital Ghost’, o la más contenida ‘The Day That I Ruined Your Life’.
DAVID GARCELL