FECHAS: 2 AL 11 DE JUNIO DE 2022
LUGAR: PARC DEL FÒRUM (BARCELONA)
PROMOTOR: PRIMAVERA SOUND
EL PRIMAVERA SOUND COMO METÁFORA DE TODO.
Desde sus inicios hace 21 años en el Poble Espanyol de Barcelona hasta su presente edición, en la que durante dos fines de semana ha batido todos sus récords de asistencia, con casi medio millón de personas acumulados entre los dos fines de semana, el Primavera Sound ha crecido tanto que se ha convertido en una metáfora de absolutamente todo. Hasta el punto que si no te gusta el mundo en el que vivimos, es muy posible que tampoco te guste el Primavera Sound.
Si hace años el debate giraba entorno a la inclusión de tal o cual artista en el cartel, ahora es habitual que en cualquier charla aparezcan términos como gentrificación, cryptomoneda, fondos de inversión, expansión global, Colau, Ayuso… ¿De verdad seguimos hablando de un festival de música?
La primera jornada del jueves 2 de junio levantó feroces críticas, como nunca se habían visto, por culpa de la masificación y la falta de servicios. La organización lo achacó a la acumulación de asistentes en la zona sur del recinto -donde se encuentran los dos escenarios principales- y a partir del día siguiente, es cierto, el tiempo de espera en las barras fue mucho más razonable y el flujo dentro del recinto fue algo mejor.
Lo que no cambió es la sensación de que quien lleva una pulsera del Primavera ya no es un cliente al que habría que tratar de mimar, sino simplemente un usuario al que, como ocurre ahora mismo en cualquier aeropuerto, se puede someter a todo tipo de incomodidades con el derecho a pataleta como único consuelo. Tampoco es que comulgue con ciertas quejas hiperbólicas que se ven en las redes de quien va a un festival pensado que va a la ópera, pero hay unos mínimos.
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La situación es especialmente dolorosa para el público local. El sentimiento de que se le ha expulsado del festival es generalizada. Ya no es que tengas que aguantar a miles de ‘magalufos’ dentro del recinto, es que después también hay que hacerlo fuera. Quedó claro que la interferencia del festival en esta edición XXL es incompatible con el funcionamiento normal de la ciudad.
Ver a personas mayores o niños en la Línea 4 de metro – la que conecta el centro con el Fòrum- aplastados por gente, que naturalmente en gran parte no tenía ni la educación de ponerse la mascarilla como todavía es obligatorio, resultaba humillante. Por eso la confirmación que hasta 2026 se volverá al formato de un único fin de semana -el segundo se celebrará en Arganda del Rey- lejos de verse como una derrota en la atávica rivalidad Barcelona/Madrid, que el festival ha intentado explotar en beneficio propio, ha producido sensación de alivio.
La espectacular oferta del Primavera A La Ciutat, en la que artistas como Beck, Interpol o Phoenix actuaban entre semana en distintas salas de la ciudad, acabó convirtiéndose en la cruda constatación de que para poder disfrutar de su programación tienes que estar de vacaciones para poder plantarte a hacer cola con horas de antelación, penalizando a quienes tienen que estar trabajando para poder costearse acudir al festival. Lo único que iguala a unos y a otros es que ahora es tan fácil que te roben el móvil dentro del Fòrum que en Las Ramblas.
No se me escapa la dificultad extrema que conlleva organizar un evento tan masificado para que resulte una experiencia gratificante. Es más, seguramente sea imposible, a menos que estés dispuesto a renunciar a un gran margen de los beneficios. Como máximo puedes aspirar a que resulte soportable. Por eso quizá la única manera de revertir la situación sea de la única manera que entiende el capitalismo: votando con la cartera.
A nadie le ponen una pistola en el pecho para asistir a estos macro festivales, así que si cruzas el umbral de tu aguante (y también es evidente que siendo 20 años más viejos, este es cada vez menor), uno siempre tiene la opción de quedarse en casa. Pero dolerá. Porque pese a las incomodidades y cabreos todavía es posible disfrutar de algunos conciertos que, por su calidad y variedad, hacen del Primavera un festival al que nos gustaría seguir acudiendo. Jordi Meya
LOS 15 MEJORES CONCIERTOS (QUE VIMOS).
THE LINDA LINDAS – 2 de junio – Escenario Ouigo
Al igual que el día antes en el Poble Espanyol, The Linda Lindas conquistaron al público por su naturalidad simpatía y una solvencia musical poco habitual en gente de su edad. La ilusión que reflejaban sus caras ante los que eran sus primeros conciertos fuera de su país, nos contagió de la misma manera que lo hicieron sus canciones entre el punk pop (‘Growing Up’) y el punk rolllo riot grrrl (‘Racist, Sexy Boy’). Desde luego, merecen toda la atención que se les ha prestado hasta ahora, más allá del factor sorpresa de su edad. Jordi Meya
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SHARON VAN ETTEN – 2 de junio – Escenario Binance
Lo de Sharon Van Etten estaba más que cantado, teniendo en cuenta la línea ascendente que ha seguido su reciente carrera discográfica. Su último disco, We’ve Been Going About This All Wrong es una maravilla. De hecho, el set que preparó para el festival giró a su alrededor, interpretando prácticamente todo el disco. El resto fue, como no, para las cumbres de Remind me Tomorrow, el disco que supuso un giro estilístico hacia la corporeidad y la volumetría a base de unos temas capaces de transmitir sensibilidad y a la vez servir de red para apresar almas en la pista de baile. Lluís S. Ceprián
THE ARMED – 2 de junio – Escenario Plenitude
Tenía mucha curiosidad por ver a esta especie de ‘banda fantasma’ en directo. En la grabación de su último disco, Ultrapop, participaron músicos como Troy Van Leeuwen de Queens Of The Stone Age, Kurt Ballou y Ben Koller de Converge o Chris Slorach de METZ, pero en directo los músicos parecían haber sido escogidos a través de un casting hecho en un gimnasio. Su actuación fue un delicioso caos al estilo de The Dillinger Escape Plan, en la que los instrumentos y los micrófonos iban cambiando de miembro, y nunca sabías en qué momento alguno de ellos iba a saltar al público. Ruidosos, agresivos, extravagantes, y cargados con un arsenal de melodías, The Armed nos dejaron con la boca abierta. Jordi Meya
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CAROLINA DURANTE – 2 de junio – Escenario Ouigo
Con lo complicado que era cruzarse alguien que hablase catalán o castellano, y con Tame Impala como competencia, tenía verdaderas dudas de cuánta gente serían capaces de convocar Caroline Durante. Ellos mismos expresaron ese miedo de que fueran a tocar para nadie desde el escenario, pero la realidad es que fueron bastantes más de los esperados y con muchas ganas de fiesta. Visto el ambiente, la banda se vino arriba y ofreció un auténtico bolazo en el que lo dieron todo. En la versión de ‘Espacio Vacío’ contaron con Santiago Motorizado de invitado, pero quedó como una anécdota al lado del entusiasmo que despertaron con ‘Granaja Escuela’, ‘Famoso En Tres Calles’ o la inevitable ‘Cayetano’. Jordi Meya
PAVEMENT – 2 de junio – Escenario Pull & Bear
Se hace realmente extraño ver cómo Pavement se han convertido en unos dinosaurios del indie. Para ponerlo en perspectiva, ahora son más viejos que cuando los Stones hicieron la gira de Bridges To Babylon y tanto como Iron Maiden en la de The Book Of Souls. Fieles a su estilo de ‘yo solo pasaba por ahí’, los californianos salieron al escenario sin fanfarrias, pero sabiendo muy bien qué canciones quería escuchar el público (hasta tocaron su inesperado hit viral, la cara B ‘Harness Your Hopes’). Apoyados por la teclista Rebecca Cole, un canoso Stephen Malkmus, el siempre sonriente bajista Mark Ibold, el guitarrista Scott Kannberg, que cantó ‘Kennel District’, y el percusionista/animador Bob Nastanovich (resulta entrañable que estén dispuestos a seguir pagándole un sueldo), sonaron mucho más clásicos y profesionales de lo que nadie podría haber podido anticipar en los 90. Después de una primera jornada en la que el agobio había sido permanente, poder escuchar ‘Frontwards’, ‘Silence Kid’, ‘Gold Soundz’, ‘Perfume V’, ‘Stereo’, ‘Shady Lane’ o ‘Summer Babe’ en un generoso repertorio de 27 temas fue una bonita recompensa. Jordi Meya
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FONTAINES D.C. – 3 de junio – Escenario Estrella Damm
En ocasiones hay bandas en estado de gracia que hacen que triunfar en unos de los escenarios principales del Primavera Sound parezca fácil. Algo así sucedió el viernes con Fontaines D.C. Cierto es que tenían varios factores que jugaban a su favor: para empezar una franja horaria ideal, su tercer disco recién salido del horno, Skinty Fia, en el que centraron la mayor parte del repertorio, y una cantidad ABSURDA de Brits con ganas de jaleo. Tantas que podíamos encontrar mosh pits improvisados incluso lejos del escenario, tanto con temas más consolidados como ‘Sha Sha Sha’ o ‘Boys In Better Land”’ como con los más novedosos. Era inevitable pensar en Liam Gallagher viendo al cantante Grian Chatten moviéndose de un lado a otro con dejadez y mandíbula desbocada, una actitud tal vez un tanto impostada, pero sin duda con seguridad y aplomo, como el sonido de la banda. Habrá que seguir la pista a los irlandeses. Toi Brownstone
BECK – 3 de junio – Escenario Pull & Bear
Beck Hansen tiene 14 álbums de estudio y aquí hay gente incapaz de recordarle más allá de ‘Loser’. Ojo, que Mellow Gold tiene casi 30 años y el artista rubito con cara de crío ya supera los 50. Hay que decir que apareció en el escenario con un look arrebatador, más propio de un traficante de cocaína situado en el glamour de Miami de los 80, con un traje blanco, cadena de oro y manita en el bolsillo, todo un galán, y con ganas de darnos un recital. Comenzó con ‘Hyperlife’, ‘Mixed Bizness’, ‘Devil’s Haircut’, y ‘Dreams’, y ya nos había deleitado con el baile del robot ¿qué más podíamos pedir? Pues disfrutar de la fiesta, bailar con ‘The New Pollution’, berrear ‘Soy un Perdedooor’ por millonésima vez, y terminar pensando que Beck es el rey del mambo, o mejor, del groove, cerrando con ‘Where’s It At”. Chulería de señor mayor, y que dure mucho tiempo. Toi Brownstone
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LITTLE SIMZ – 3 de junio – Escenario Cupra
En 2019 la rapera británica ya había dejado huella en el festival con Grey Area, pero no fue suficiente, y tenía que rematar dos años después en el escenario Cupra, triunfando con mayúsculas. A veces los festivales internacionales nos ponen en perspectiva de la relevancia de algunos artistas. Little Simz es aquí apenas una desconocida, aun cuando su cuarto lanzamiento de 2021 Sometimes I Might Be Introvert, ha recibido grandes ovaciones y galardones, y para nosotros suficiente motivo para marcar este concierto como obligatorio. En esta ocasión Simbi iba apoyada por una banda dotando a las canciones de más fuerza y personalidad, y envolviéndolas en un aroma mucho más tribal. Una delicia escuchar temas como ‘I Love You, I Hate You’ ‘101 FM’ o ‘Woman’ con todo el público coreando los estribillos y rindiéndose a sus pies ¡Qué ganas de verla en una sala! Toi Brownstone
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NICK CAVE & THE BAD SEEDS – 4 de junio – Escenario Pull & Bear
Nick Cave & The Bad Seeds volvían cuatro años después de su última actuación en Barcelona. De hecho, el del PS fue el segundo concierto del grupo después del parón pandémico. El planteamiento respecto a su anterior comparecencia fue radicalmente distinto. Esta vez contaron con mucho más minutaje para desplegar un set que tuvo más oscuros que claros, en el que abundaron las paradas en su último disco, el íntimo Ghosteen. Hubo pues, un gran protagonismo para el piano, y un Cave todavía afectado tuvo tiempo para el recuerdo de las recientes tristes pérdidas de sus dos hijos. Cabe decir que esta línea no fue monopolista a lo largo de la hora y tres cuartos que duró, y que también hubo momentos de auténticos fogonazos, como la apertura en canal, en la que ensamblaron ‘Get Ready For Love’, ‘There She Goes, My Beautiful World’ y ‘From Her To Eternity’. Lluís S. Ceprián
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ABBATH – 4 de junio – Escenario Ouigo
Este año además de Napalm Death o High On Fire, el festival contó con los noruegos Abbath para llenar su cupo de metal. En el escenario Ouigo y a una hora más que aceptable, el cantante con la cara pintada de los memes metaleros y sus soldados salieron a darnos una lección magistral de black metal. Comenzaron presentando un par de temas de su nuevo disco Death Reaver ‘ Acid Haze’ y ‘ Dream Cull’ que sonaron como una apisonadora, recordando en algunos momentos a clásicos como Motörhead, continuaron la batalla recuperando algunos temas de su discografía anterior, y remataron con dos versiones de la banda original de su líder, Immortal, ‘In My Kingdom Come’ y ‘Withstand The Fall of Time’. Tal vez los puristas se quejen de que Abbath no suenan tan extremos o incisivos como otras bandas predecesoras, pero los que estuvimos viendo este set en el escenario, Ouigo, perfecto para guitarras y baterías rápidas con doble bombo, salimos con la sensación de haber visto una muy buena actuación, a la que habríamos añadido un par de temas más. Toi Brownstone
KING KRULE – 4 de junio – Escenario Cupra
Lo que vimos la noche del sábado del primer fin de semana de la edición de este año fue descomunal, con un escenario Cupra lleno a reventar para ver al irreverente King Krule, que hacía cinco años que no pasaba por España. Éste emergió del backstage como si de una especie de Morrissey del Mundo del Revés se tratase. Flanqueado, eso sí, por una banda prima-hermana de Morphine, o lo que es lo mismo, una combinación de rock con desarrollos jazzísticos y mucho poso de trasnoche. A destacar la presencia de su saxofonista errante, el argentino Ignacio ‘Galgo’ Salvadores, un agitador capaz de acaparar la atención tanto por sus poseídas interpretaciones como cuando se dedicaba a apoyar en los coros o simplemente amenizando en los interludios, cual Bez de Happy Mondays. El set fue un equilibrio perfecto entre sus dos magníficos últimos álbumes, The Ooz y Man Alive!. Lluís S. Ceprián
THE STROKES – 10 de junio – Escenario Estrella Damm
Siendo sinceros el directo nunca ha sido uno de los fuertes de The Strokes. Su pose distante y cool podía funcionar en salas pequeñas en sus inicios, pero cuando dieron el salto a pabellones y festivales, su retahíla de grandes singles no era suficiente. Pero algo deben haber aprendido en estos últimos años, o quizá es que se sentían culpables por haber tenido que cancelar la semana anterior por COVID, pero la banda sonó con una intensidad insólita. Incluso Julian Casablancas, pese a su imagen un poco caricaturesca con chaleco y gafas de sol, habló más que en las cuatro ocasiones que les había visto antes juntas. ‘Bad Decisions’ abrió el fuego y el ritmillo de ‘Hard To Explain’ elevó aún más la temperatura. Tras una más comedida ‘Selfless’, la secuencia ‘Juicebox’, ‘Someday’ y ‘Reptilia’ fue arrebatadora. Cierto que luego hubo algunos bajones, pero los remontaron de sobras con ‘You Only Live Once’, ‘Take It Or Leave It’ o ‘Under Cover Of Darkness’. Eso sí que triunfaran no tocaran ‘Last Nite’ (Tame Impala la interpretaron el fin de semana antes), da fe que siguen siendo un poco cabroncetes. Marc López
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YEAH YEAH YEAHS – 11 de junio – Escenario Pull & Bear
La vuelta de Yeah Yeah Yeahs después de nueve años es una de las grandes noticias de 2022, y verles en directo solo ha hecho darme cuenta de lo mucho que les echaba de menos. Como si hubiera estado congelada durante todo esto tiempo, Karen O saltó al escenario con su glamour y carisma intactos. Empezando con ‘Spitting Off The Edge Of The World’, primer adelanto del disco que lanzarán en directo, y siguiendo con ‘Cheated Hearts’ y ‘Pin’, nos recordaron el porqué de su impacto a principios de los 2000. Pese a un pequeño tropiezo en el inicio de ‘Burning’, porque la vocalista se le olvidó la letra, su actuación fue impecable con hits como ‘Golden Lion’, ‘Maps’, ‘Y Control’ o ‘Heads With Roll’ haciendo que la gente cantara y bailara como si no hubiera pasado el tiempo. Marc López
VIAGRA BOYS – 11 de junio – Escenario Plenitude
No me sorprendería que cuando en una semanas lancen su nuevo disco, Cave World, Viagra Boys sean objeto de un hype de campeonato. El viento les sopla a favor con el post punk estando de moda, y ellos tienen todos los elementos para aprovecharlo. Con unos temas a medio camino entre The Hives y Idles, una imagen que marca todas las casillas del hipsterismo y un directo sólido como una roca, no hay motivos para pensar lo contrario. Los suecos arrancaron con el single que lanzaron en abril, el machacante ‘Ain’t No Thief’, para acto seguido recuperar ‘Slow Learner’ y ‘Just Like You’ de su debut Street Worms. Aunque naturalmente el momento álgido llegó con la coreada ‘Sports’. Prácticamente tocando a oscuras, su show fue como ver un concierto punk en un after. Diversión y vicio a partes iguales. Jordi Meya
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DERBY MOTORETA’S BURRITO CACHIMBA – 11 de junio – Escenario Ouigo
«Hidrátense bien que les va caer la del tigre» advertía Dandy Piranha, y la banda no faltó a su palabra. No había tenido la oportunidad de ver a los Derby Motoreta’s desde antes de la pandemia, y aunque ya entonces me gustaron mucho, no me esperaba que pudieran hacerlo tanto más. No es que el grupo suene mejor, porque siempre han sonado bien, con ese equilibrio imposible entre metálicos, triposos y flamencos, pero la incorporación al repertorio de temas de Hilo Negro como ‘El Valle’, el funky febrik de ‘Porselana Teeth’ o la festiva ‘Las Leyes De La Frontera’, de la película de mismo nombre, ha hecho que su set empiece arriba y no baje ni un momento. Hasta los guiris que quizá pasaban por ahí por casualidad se apuntaron al desmadre que terminó con ‘El Salto Del Gitano. Que el suyo fuera el último concierto que vi del festival, ayudó a que saliera del Parc del Fòrum de mucho mejor humor del que había entrado una semana antes. Jordi Meya