Grupo legendario de la escena nacional de los noventa, Las Novias han sobrevivido a las circunstancias adversas de la industria discográfica y se mantienen como un ente totalmente activo y eficiente, habiendo publicado en julio Detente Bala, su flamante nuevo álbum lleno de rock.
Para saber más de su historia, la Zaragoza de los noventa (Bunbury les produjo sus dos primeros álbumes) y todo lo demás, hablo con Óskar Díez, guitarrista de la formación. Unos días después de la entrevista, los veo tocando como teloneros de New Model Army en la sala Oasis en la ciudad de la que salieron Violadores del Verso o Amaral, demostrando que, a pesar de problemas técnicos, todavía poseen un poderoso directo.
¿Cómo ha sido el proceso de composición y grabación del disco?
ÓSKAR DÍEZ “La verdad es que ha sido bastante más largo de lo que esperábamos. Y eso que, más o menos dos tercios del contenido del disco, incluido el título, estaba bastante definido a finales del 2019. El plan era acabar de componer y empezar a grabar después de los conciertos con New Model Army los días 5 y 6 de marzo de 2020. Pero vino el covid y una semana después estábamos todos aislados en nuestras casas.
Cuando pudimos retomar los ensayos, terminamos de dar forma a los temas. Creo que las ganas y la frescura que traíamos después del encierro influyó positivamente después de todo. Desde el principio, teníamos claro que el proceso de grabación sería radicalmente distinto que en Invicto y, en menor medida, en Ego. En Invicto metimos muchas horas en el estudio, dando cien vueltas a los temas, enredando con arreglos, con Nacho Serrano de Niños Del Brasil guiando la nave. Fue divertido y gratificante porque nos dio otra perspectiva de nuestra música y aprendimos creo que bastante sobre producción, composición y arreglos. Pero este modo de grabación requiere un tiempo que esta vez queríamos acortar. También en sonido, nuestra idea era dar un cambio. Desde que nos planteamos volver a entrar en el estudio, sabíamos que el productor iba a ser Rafa Domínguez. La idea era una grabación lo más rápida, directa y guitarrera posible. Al final, ha sido una grabación muy accidentada. Entramos en La Cafetera Atómica en junio de 2021. Aunque la grabación fue al principio bastante rápida, problemas ajenos al grupo paralizaron el asunto. El 2 del 2 del 22 terminamos las mezclas con Rafa y, a finales de marzo, la masterización con Javier Roldón en los estudios Vacuum Mastering de Zaragoza. Estamos muy satisfechos con el resultado, pero nos ha costado”.
El título, Detente Bala, es ya una declaración de principios.
“Cuando un grupo lleva más de treinta años juntos, el final ya no puede estar tan lejos. Detente Bala es nuestro amuleto inútil que implora a los dioses, o a las diosas del rock’n’roll, un poco más de tiempo aquí abajo.
Siempre habéis cuidado mucho vuestras portadas. El nuevo disco no es una excepción.
“Hablamos con Marta Martínez, amiga, que trabaja en el mundo del cómic al más alto nivel, como artista y docente, y le propusimos hacer la portada. Le explicamos un poco nuestra idea y aceptó, con el impactante resultado que ya conocéis. Beatriz Pitarch ha hecho la foto y Ainhoa Tilve, la responsable de la imagen del diseño de los discos, del merchan y de nuestras páginas en las redes -y eterna compañera de viaje del grupo- se ha encargado hasta el último detalle del aspecto final del CD”.
El año pasado sacasteis ‘Diario De Navidad.
“Es una canción que nos encantaba pero que no terminaba de encajar en el concepto que teníamos de lo que iba a ser el disco. A alguien se le ocurrió la idea de convertirla en un villancico y, entre risas, aquello funcionó. Hay que recordar la gran tradición navideña del rock, del pop y hasta del punk”.
En vuestro primer disco, Sueños En Blanco Y Negro de 1992, había latente influencias más siniestras, en cambio en el segundo sonaba más grunge.
“Sueños En Blanco Y Negro es una especie de recopilación de canciones compuestas entre 1987 y 1990 y recoge -consciente o inconscientemente- las influencias de los grupos que formaban parte de nuestro aprendizaje musical. Aunque siempre hemos escuchado mucha música que nada tiene que ver con lo que hacemos, lo cierto es que nos gustaba pensar que nuestro sonido, sobre todo en los ensayos y en el directo, tenía que ver con Sisters Of Mercy, la Velvet Underground, Cure, Cult, Peter Murphy, New Order… Un sector de la crítica nos sentenció -para nuestra sorpresa e irritación- como uno más de los grupos surgidos en la estela de HDS y decidimos salir del agujero en el que nos habían metido. El momento coincidió con la irrupción del grunge. En nuestra lectura, o al menos en la mía, grupos como Danzig, Alice in Chains y Soundgarden eran grupos siniestros de guitarras. Mientras viejos grupos siniestros como Sisters o The Cult evolucionaban hacia el hard rock o hacia el pop como The Cure, una parte de la denominada música grunge irrumpía en la escena musical retomando esa vertiente oscura. Cambiamos la Fender por la Gibson, eso puede resumir el nuevo rumbo. Lo vimos como una evolución natural”.
Soy de los que piensa que el debut, Sueños En Blanco Y Negro tenía potencial para haceros valer como una banda de éxito de ventas. Hablemos de cómo fue todo.
“Recuerdo que éramos muy jóvenes y que teníamos una gran ilusión por sacar adelante una ‘carrera’ musical. Nos lo pasamos muy bien en Madrid grabando. Grabábamos en el mismo estudio donde estaban trabajando Presuntos Implicados. No sé. Aprendimos la eterna insatisfacción con el sonido final que casi siempre se tiene. Nos ha ocurrido siempre aunque creo que esta vez, tantos años después, con Detente Bala, hemos logrado acertar. El disco se vendió muy bien pero era un momento en el que la industria musical acababa de saquear las más destacadas compañías independientes para hacerse con los grandes nombres de los 80 y sólo buscaba grupos nuevos de ventas a gran escala. Bueno, como siempre”.
Luego dos años después sale Todo/Nada Sigue Igual.
“Grabamos en Zaragoza, estábamos mucho mejor preparados y con una enorme confianza en nuestro grupo, en nuestras ideas y en nuestras canciones. También éramos mucho más realistas. Por su parte, Enrique había quedado tan decepcionado como nosotros con la acogida de Sueños y quería sacarse esa espina. Pensaba que podía hacerlo mejor. Él nos propuso el proyecto de A la Inversa Records, un sello discográfico a medias. El disco funcionó bien y tuvo muy buenas críticas en la prensa más rockera”.
Eso es interesante. ¿Fue una buena experiencia crear un sueño con Bunbury? Recuerdo que editasteis un recopilatorio sobre las bandas de la ciudad llamado Zaragoza Vive. Si me puedes hablar de fue el asunto…
“Un espanto. En la música nos defendemos, pero en los negocios somos un desastre. Tampoco estuvo muy inspirado el resto del personal involucrado. En lo positivo están los dos discos, el nuestro y el recopilatorio Zaragoza Vive que es una foto musical de la escena de ese momento muy interesante”.
¿Qué tipo de circunstancia se dio para que os produjera Bunbury? ¿Qué tipo de productor es?
«Enrique estuvo interesado desde el principio en la banda. A finales de los 80, todos los que teníamos una afinidad musical nos movíamos por los mismos bares y nos veíamos en los mismos conciertos. Supongo que escucharía nuestra maqueta en la Estación del Silencio. Estuvo en nuestro primer concierto y en muchos otros. Creo que él tenía la idea de que, como músico tener una banda no era suficiente, tenía que producir y colaborar con otras, un poco al estilo Bowie, supongo. Nada más editar su primer disco ya nos planteó hacer algo juntos. El éxito de Héroes atrajo a Zaragoza a representantes de todas las multinacionales del momento. Como las mozas que iban a San Juan de Plan a buscar marido. A nosotros nos tocó Polygram. Grabamos un par de maquetas y el disco. Era fácil trabajar con Enrique. Tenía las ideas claras pero también era respetuoso y dialogante. Nosotros confiamos en su experiencia y profesionalidad, aunque también él acababa como quien dice de empezar en todo esto (risas). Así eran las cosas».
Girasteis por Bélgica. ¿Pudo haberse hecho gira por más países, como Alemania?
“Recibimos la invitación de un promotor, Frederick Tubiermont, que estaba en contacto con seguidores y seguidoras belgas de la música zaragozana. Tocamos en Bruselas, Lieja, Namur y Mons. Era la primera vez que salíamos al extranjero con el grupo y lo disfrutamos muy intensamente. Lo peor es que coincidió con una terrible ola de frío. Los planes de tocar en otros países, incluido México, de donde nos llegaban noticias de la gran acogida de nuestra música, toda pirateada (risas), se fueron diluyendo”.
En el 2009 volvéis con Ego. Morti colaboró en una canción.
“Estilísticamente es una evolución del sonido Novias. Hacia el año 2000, el grupo cesó su actividad. Toño (cantante) decidió tomarse un tiempo y Pedro (bajista) y yo continuamos ensayando con Roberto, hasta que se marchó a vivir a Belgrado. Estuvimos tocando con otros amigos y del conjunto de aquellos ensayos salió el embrión de alguno de los temas de Ego. Hablamos con Nacho Serrano de Niños Del Brasil para grabar una maqueta con dos o tres temas. Se negó en redondo (risas). Dijo que, o volvíamos Las Novias o no habría grabación. Era porque los temas le encantaban pero le faltaba la voz de Toño. Rehicimos los temas y fuimos componiendo Ego. Primero salió el maxi Voilá, con tres excelentes temas y después el disco entero. Se hizo una edición en México a cargo de Intolerancia, donde se incluía la versión de ‘Inercia’ con Morti; la interpretamos juntos en el concierto de Barna. Por esa misma época, habíamos colaborado en una relectura de En la espiral de Skizoo. Tenemos buenas relaciones”.
Seguís con Invicto.
“Después de haber grabado Ego con Nacho Serrano quedamos muy contentos con el resultado. Cuando tuvimos los catorce temas de Invicto claros nos reunimos con él para escucharlos en el local y llegamos al acuerdo de darnos margen en el estudio para reelaborarlos y cerrar los arreglos finales durante la grabación. Nos pareció una idea excelente. Trabajar sin prisas en el estudio y con la posibilidad de madurar arreglos y detalles sobre la marcha es algo que sólo está reservado a los grandes. Esa es la parte buena. Del otro lado, la consecuencia es que la grabación se acabó alargando más de la cuenta y eso nos hizo pensar en otras posibilidades para el futuro”.
Qué me puedes contar del directo XXX.
“Se cumplían treinta años desde nuestro comienzo como grupo y de nuestra amistad y lo celebramos grabando un doble en directo”.
Habéis tocado con multitud de bandas extranjeras. New Model Army, Texas, Fields of the Nephilim, Christian Death…. ¿alguna anécdota?
“Hemos tenido muy buena experiencia con todos. No recuerdo ninguna anécdota relevante”.
Últimamente estamos viviendo un auge del vinilo. Qué prefieres y por qué, CD o vinilo.
“No tengo ninguna preferencia en especial. Reivindico los dos. La industria nos sacó del vinilo a empujones a principios de los 90 y ahora los reproductores de CD son una cosa de raritos porque han decidido dejar de fabricarlos… En fin. El mundo digital está muy bien pero escuchar música en el teléfono y acumular mp3 en discos duros que nunca vas a tener tiempo de escuchar es una experiencia de la música que no me atrae. Me gustan los formatos físicos. Somos cuerpos, no nubes”.
Después de tantos años, cuál sería el mejor momento que has vivido con el grupo y el peor.
“El año 93 cuando Polygram empezó a dejar claro que no contaba con el grupo pasamos unos meses malos, más que nada porque no sabíamos muy bien por dónde tirar. Ensayábamos y componíamos, como siempre, pero no dábamos con la tecla de un management estable o continuidad en los directos. Lo curioso es que aquello se convirtió en norma y nos adaptamos. También en 2000, cuando Toño propuso parar la máquina, fue un momento complicado. Nos vino bien a todos pero no fue fácil. El mejor momento es también complicado de concretar. Cada viaje en furgoneta con nuestro equipo y muchos días geniales de charla, cervezas y rock en el local de ensayo justifican todos estos años juntos. Por lo demás, recuerdas la primera vez que suenas en la radio en El Selector de Cachi, en mayo de 1988, la firma con la discográfica, el concierto de La Romareda con Héroes y Niños Del Brasil y el del Palau Sant Jordi, la gira en Bélgica y, sobre todo, la de México… Seguro que me dejo muchos candidatos a mejor momento y seguro que todavía vivimos unos cuantos más”.
IGNACIO REYO