En 2015 daba la impresión de que Red City Radio podían convertirse en una de las grande sensaciones dentro del circuito punk. Trabajos tan rematadamente buenos como Titles o su álbum homónimo de aquel año y una filosofía de auténticos road warriors les abalaban.
No es que su progresión se haya visto frenada desde entonces, pero cinco años sin sacar nuevo disco son muchos para una formación que está en alza. A pesar de que en 2018 nos regalaron un EP, el excelente Skytigers, se les empezaba a echar de menos. Para más inri, los de Oklahoma reaparecen en un momento pésimo para cualquiera que se dedique a tocar sus canciones allá donde le permitan enchufar una guitarra. Y es que con un álbum tan redondo como Paradise estoy convencido de que hubieran conseguido subir unos cuantos peldaños más dentro de su escena. Lo cual no quita que se les debería tener muy en cuenta en el momento que puedan volver a lanzarse a la carretera.
Como tantas otras formaciones de su quinta, Red City Radio han culminado satisfactoriamente esa transición del punk hacia un rock de corte más clásico. Dudo si habrá seguidores que se rasguen las vestiduras por ello, pero desde luego no deberían porque Garrett Dale (cantante, guitarrista, principal compositor y verdadera alma del proyecto) ha vuelto a dar con un puñado de canciones realmente adictivas.
El asunto comienza con ‘Where Does The Time Go’, que en lugar de recibirnos a toda pastilla lo hace como un himno de estadios que va creciendo y creciendo gracias a unos coros gigantescos. Acto seguido, ‘Baby Of The Year’ vuelve a colocar las cosas en su sitio. Sonido 100% marca de la casa con Dale luciendo vozarrón bien secundado a las voces por sus compañeros, una de sus armas favoritas. Un recurso que repiten con más acierto todavía en el puente de ‘Did You Know’ con unas armonías a lo barbershop magníficas.
En realidad cada corte de Paradise es una exhibición de un grupo que se sabe con la seguridad de que puede ejecutar cualquier idea y salir victorioso. Ya sea en medios tiempos perfectos como ‘100,000 Candles’, dejándose llevar por los guitarrazos de ‘Paradise’, recuperando la garra punk en ‘Gutterland’ o marcándose una acústica a capella en ‘Freemont Casino’, Red City Radio las enchufan una detrás de otra. Tal es su estado de gracia que hasta en ‘Doin’ It For Love’ se dejan poseer por el espíritu de Thin Lizzy (con twin guitars y pianola incluidas) sin morir en el intento.
Sería una lástima que por publicarse en pleno cierre del año dejases escapar uno de los mejores discos de punk de este fatídico 2020. Avisado quedas.
GONZALO PUEBLA