Ahora que parece que este asunto del Covid va mejorando, últimamente me ha dado mucho por mirar hacia atrás y pensar en todos los buenos momentos que hemos vivido con los colegas. Momentos que quizás, mientras dábamos patadas y bailábamos al son de los breakdowns y two-steps, no disfrutábamos todo lo conscientemente que deberíamos.
Actualmente, después de dos años de bache y con la caída de grupos de la escena vasca como Fears Away, Meltdown u otros tantos, son pocos los que quedan en pie y siguen dando guerra. The Broken Horizon ha sido una de esas bandas que ha podido sortear los obstáculos que ha puesto el destino en su camino y aprovechar la pandemia para dar a luz a su mejor obra.
En Until Silence Speaks, el segundo álbum de los navarros, el quinteto deja claro que saben lo que hacen y que vienen a por todas con un repertorio de metalcore mezclado con ese punto de deathcore que nada tiene que envidiar de grupos internacionales.
Con Sebastian Sendon a los mandos, los de Pamplona han conseguido hacer un despliegue cojonudo de su estilo y llevar a cabo un trabajo de muy buena calidad no sólo en lo musical, sino que también en lo visual, trayéndonos un concepto muy personal y acercándonos un poquito más al punto de vista del grupo.
El combo abrió la lata de este nuevo capítulo con los primeros tres videoclips; ‘Dead World’, ‘Before Becoming Lost’ y ‘Until Silence Speaks’ fueron la carta de presentación del disco. Tres temas muy brutos llenos de rabia, de potencia y, sobre todo, llenos de críticas. Críticas muy directas y muy bien respaldadas por los vídeos, hacia la humanidad y de cómo nosotros mismos nos estamos llevando a la decadencia global.
Es muy notable el nivel de detalles que la banda ha pulido esta vez y ‘Enough (Is Enough)’ y ‘T.B.H (Time To Bring Hope)’ con esos paréntesis en los títulos que personalmente llevaron mis ojos directos a esos temas, son dos de los temas a destacar. La primera nos brinda un trabajo de guitarras brutal dando mucho protagonismo a esos riffs atrevidos mientras la batería mantiene el listón bien arriba. La segunda, en la que para el título también juegan con las iniciales de su nombre y las aprovechan para dar un mensaje nada más pones los ojos en el tracklist, transmite la sensación de esperanza y motivación que no transmiten temas como por ejemplo la ya mencionada ‘Dead World’.
‘Heterodoxy’ y ‘Bandersnatch’ son pura brutalidad que arrolla con todo lo que pilla. Baterías brutales grabadas a manos de Haitz Bujanda que cabalgan junto a las guitarras y la agresividad de la voz de Victor Parra. Para terminar, ‘Falling Apart’ y ‘Relentless’ son quizás las canciones más sencillas del trabajo, aunque siguen manteniendo ese ritmo que traen durante estos 37 minutos.
AGER BARRAGAN