Supongamos que hasta ahora has cometido el error de no interesarte nunca por escuchar a The Wonder Years aunque te sonase el nombre. O imaginemos que ni siquiera tienes ni idea de quiénes son. Tranquilo, estás de suerte porque su nuevo álbum es una puerta perfecta para entrar en su música.
Con la experiencia que da haber grabado seis discos antes, y todos a un gran nivel, la banda de Pennsylvania va sobrada de recursos, pero lo más asombroso es que todavía no se les han acabado las ideas para seguir haciendo canciones que tocan la fibra tanto por su contenido como por la pasión y emotividad con la que las interpretan. Además es todo un acierto haber contado con el tándem formado por Steve Evetts y Will Yip a la producción para sacarles todo el brillo posible.
Por si fuera poco, en Dan Campbell tienen a un letrista, y vocalista de primera. En The Hum Goes On Forever reflexiona, ya sea cantando o gritando, sobre la ilusión que supone pensar que porque seas padre, toda la mierda que llevas dentro va a desaparecer por arte de magia. Aunque utilizaran el lema ‘Defend Pop Punk’, sus canciones van mucho más allá de los tópicos con los que se asocia el género.
The Wonder Years le tienen totalmente pillado el truco a crear temas que te atrapan por sus melodías, pero cuya base instrumental es bastante más ambiciosa y rica que muchos de sus compañeros de escena. En temas como la inicial ‘Doors I Painted Shut’, un medio tiempo que va cogiendo impulso, la semi acústica ‘Summer Clothes’, o la bonita balada ‘Laura The Beehive’ suenan como si R.E.M. hubiesen crecido escuchando a The Get Up Kids y Blink-182.
Pero naturalmente no faltan temas donde dominan la energía impulsiva, las guitarras eléctricas y los estribillos arrebatadores, auténticos flashbacks que nos transportan a esos pogos en los que manda el buen rollo en lugar de la testoterona como ‘Wyatts Song (Your Name)’, ‘The Paris Of Nowhere’, ‘Old Friends Like Lost Teeth’ o ‘Low Tide’. Aunque quizá la canción que mejor recoge todo su espíritu y hasta dónde han sido capaces de crecer es la última ‘You’re The Reason I Don’t Want The World To End’. Imposible escucharla a todo volumen y que no se te remueva algo dentro.
Una vez más, maravillosos.
JORDI MEYA