Aunque ya no existe esa sensación de que pueda surgir uno de los grandes nombres del futuro inmediato, no deja de sorprenderme como la escena alternativa del Reino Unido sigue siendo una cantera inagotable de nuevos grupos. En los 2000’s fueron Hell Is For Heroes, Funeral For A Friend, Reuben y Hundred Reasons algunos de los más representativos de aquella quinta, mientras que ahora (aunque sea en una escala distinta) son Marmozets, Black Peaks o Boston Manor quienes ocupan su lugar. En esa misma pandilla podríamos encuadrar a Wallflower.
Como tantos otros, después de haber lanzado un par de EPs y dejarse ver por festivales como el Download, ahora les llega la prueba de fuego con su primer largo. Si hay algo que salta a la vista escuchando Teach Yourself To Swim es la influencia del emo en el quinteto de South London. Sin ir más lejos, el registro de Vini Moreira-Yeoell recuerda en muchos momentos al de Jesse Lacey de Brand New. Basta con escuchar los acordes menores con los que da comienzo ‘A Parody Of…’ para percatarse de ello, siendo un corte que va in crescendo en cuanto a tensión se refiere. Medios tiempos contenidos como ‘Blood And Stone’ y ‘Doom In Your Head’ son los que marcan la línea a seguir, con la sombra de los creadores de Deja Entendu bien presente.
Pero también hay contrastes como la agresiva ‘Hungry Eyes’, el experimento de bases programadas en ‘Passer-by’ o alguna que otra concesión bien entendida en forma de posibles singles, caso de ‘Eat Away My Heart’ y ‘On & On’. Dudo que Wallflower vayan a convertirse en un hype de aquí a unos meses, pero méritos no les faltan.
GONZALO PUEBLA